Ante la falta de otros recursos, los bebés lloran cuando necesitan liberar energía. Y eso no significa que estén tristes o que les duela algo.
Supongo que esto mismo podría explicarles a mis vecinos cuando en noches como esta necesito aporrear la guitarra (la flauta es demasiado mariquita para este tipo de ocasiones), bailar y saltar. Y gritar.
Significa eso que es fiesta o que me duele algo? o que estoy superfeliz?
Nain.
Seguro que vosotros tampoco lo entenderíais del todo.
Malos vecinos
viernes, octubre 30, 2009
martes, septiembre 22, 2009
homeostasia, ortostatismo, equilibrio
Habiendo tratado de escapar marta arias de su propio ser, y al no poder hacerlo, escapando por paralelismo de lo más parecido a su ser que es su casa, se sentó a la vega del río mientras contemplaba un atardecer de esos de septiembre, tan iguales todos entre sí.
Tras una serie de acontecimientos inusuales a la vez que carentes de toda cohesión, abandonó a ese niño que abandonado por sus hermanos en la barca a pedales pescaba casi en tierra (con obviamente vano resultado); abandonó a sus viejos amigos los gemelos y a la perrita americana que paseaban, abandonó también a marta arias en la orilla, y lo que quedaba de ella volvió a casa.
Se calzó unas zapatillas, blancas aún por el no-uso, y echó a correr hacia la calle, escapando de nuevo, con la única diferencia de que ahora la gente lo notaba.
Casi había anochecido y como bien es sabido que en las proximidades a las márgenes siempre hay criaturas como lobos, osos, mosquitos, yonkis y enamorados, encontró oportuno no acercarse nuevamente allí y seguir un itinerario diferente. La vaguada, y otros sitios que produjesen náuseas (pero por motivos diferentes al, por ejemplo, olor a caca, como sea el de nuestro querido tormes), construían la ruta perfecta para esa noche.
Aunque llevaba puestos los cascos, durante un buen tiempo ignoró la música que entraba por sus oídos, y casi abstrayéndose en sus pensamientos, llegó sin querer a uno enterradísimo.
Esa canción!
Tardó un minuto entero en hacerla nacer de nuevo.
Quien te cantará con esa guitarra,
quién la hará sonar cuando no esté yo.
Y puesto que ya había cogido pico y pala, continuó desenterrando cosas de su preconsciente freudiano, más asustada ya que intrigada por lo que se podía llegar a encontrar por ahí dentro.
Tras una serie de acontecimientos inusuales a la vez que carentes de toda cohesión, abandonó a ese niño que abandonado por sus hermanos en la barca a pedales pescaba casi en tierra (con obviamente vano resultado); abandonó a sus viejos amigos los gemelos y a la perrita americana que paseaban, abandonó también a marta arias en la orilla, y lo que quedaba de ella volvió a casa.
Se calzó unas zapatillas, blancas aún por el no-uso, y echó a correr hacia la calle, escapando de nuevo, con la única diferencia de que ahora la gente lo notaba.
Casi había anochecido y como bien es sabido que en las proximidades a las márgenes siempre hay criaturas como lobos, osos, mosquitos, yonkis y enamorados, encontró oportuno no acercarse nuevamente allí y seguir un itinerario diferente. La vaguada, y otros sitios que produjesen náuseas (pero por motivos diferentes al, por ejemplo, olor a caca, como sea el de nuestro querido tormes), construían la ruta perfecta para esa noche.
Aunque llevaba puestos los cascos, durante un buen tiempo ignoró la música que entraba por sus oídos, y casi abstrayéndose en sus pensamientos, llegó sin querer a uno enterradísimo.
Esa canción!
Tardó un minuto entero en hacerla nacer de nuevo.
Quien te cantará con esa guitarra,
quién la hará sonar cuando no esté yo.
Y puesto que ya había cogido pico y pala, continuó desenterrando cosas de su preconsciente freudiano, más asustada ya que intrigada por lo que se podía llegar a encontrar por ahí dentro.
miércoles, septiembre 02, 2009
Autobombo gratuito y rastrero
No me odieis demasiado, la calidad de audio no es la mejor, e incluso la camara chilla en algun ligero momento, pero creo que es audible.
¿Lo veis? No ha sido tan duro.
¡Incluso admito peticiones!
Mik
sábado, agosto 15, 2009
encinas
-No es que me guste, lo hago porque...me sabe a Sudamérica.
-Y es ansiolítico, también...
Nuestra idea inicial era ir al frontón nuevo a tumbarnos y ver estrellas. Yo había oído que era temporada de lluvias de estrellas, y aunque hoy no hubiese, seguía siendo agosto, y no había mejor sitio para ver el cielo nocturno en verano que el frontón, salvo quizá el campo de fútbol.
Pero las luces del frontón seguían encendidas (completamente extraordinario y absurdo, pues estaba vacío y ya eran casi las dos de la mañana), así que avanzamos unos metros hacia las viejas escuelas del pueblo, entramos, y nos sentamos, apoyándonos en la pared. Las luces de los potentes focos todavía alcanzaban a iluminarnos las caras.
Ese lugar me daba la impresión de ser un escenario estático. Siempre ha sido igual desde que alcanzo a recordar. El suelo de la entrada a las escuelas, al igual que el techo, siempre liso y con tacto de tiza, está rodeado por una pequeña verja, en la que se enredan las ramas de un sauce llorón. Enfrente, el frontón, con dos de sus paredes sin terminar debido a la falta de presupuesto (o quizá de ganas), muestra una imagen humilde desnudo en ladrillo. A la izquierda, el camino a los maizales y al río. Detrás, la senda que lleva a la alameda esa tan oscura en cuya charca dicen que un día se ahogó un niño, y a la cual ni ya cumplidos los 19 años nos hemos atrevido a volver. Hacia la derecha, el camino de vuelta al centro del pueblo.
Cogió (agarró, tomó) un fósforo de los de la caja gigantesca, y lo prendió.
Hablamos de viajes y de proyectos, y de psicólogos, y creo que nos reíamos. Me recordó el fallido intento de Guión Ansiolítico 2008-2009 y me propuso comenzar uno nuevo para este año.
-Bien, entonces... empieza aquí. En las escuelas, con estos cacharros mentolados, con la luna amarilla con forma de rodaja de melón.
-Conmigo mirando mis pies... que no me gustan porque cuando veo sólo mis pies pienso que soy mi madre...
"Puajajajaj...."
Entonces vio una estrella fugaz. "Ey! una estrella fugaz! un deseo un deseo un deseo!! qué pido qué pido!!?"
Al final pensó en algo en concreto de entre todo lo que querría haber pedido, pero para cuando se decidió a qué pedir seguramente ese pedazo de roca espacial ya se hubiese desintegrado, así que ese deseo no se cumplirá. No se cumplirá de esta vez, no. Esperamos a otra estrella.
-Mira, ahí viene Eder.
La ceniza había tomado la forma de un perfecto cono.
Eder saltó la verja y se sentó a nuestro lado.
-Y es ansiolítico, también...
Nuestra idea inicial era ir al frontón nuevo a tumbarnos y ver estrellas. Yo había oído que era temporada de lluvias de estrellas, y aunque hoy no hubiese, seguía siendo agosto, y no había mejor sitio para ver el cielo nocturno en verano que el frontón, salvo quizá el campo de fútbol.
Pero las luces del frontón seguían encendidas (completamente extraordinario y absurdo, pues estaba vacío y ya eran casi las dos de la mañana), así que avanzamos unos metros hacia las viejas escuelas del pueblo, entramos, y nos sentamos, apoyándonos en la pared. Las luces de los potentes focos todavía alcanzaban a iluminarnos las caras.
Ese lugar me daba la impresión de ser un escenario estático. Siempre ha sido igual desde que alcanzo a recordar. El suelo de la entrada a las escuelas, al igual que el techo, siempre liso y con tacto de tiza, está rodeado por una pequeña verja, en la que se enredan las ramas de un sauce llorón. Enfrente, el frontón, con dos de sus paredes sin terminar debido a la falta de presupuesto (o quizá de ganas), muestra una imagen humilde desnudo en ladrillo. A la izquierda, el camino a los maizales y al río. Detrás, la senda que lleva a la alameda esa tan oscura en cuya charca dicen que un día se ahogó un niño, y a la cual ni ya cumplidos los 19 años nos hemos atrevido a volver. Hacia la derecha, el camino de vuelta al centro del pueblo.
Cogió (agarró, tomó) un fósforo de los de la caja gigantesca, y lo prendió.
Hablamos de viajes y de proyectos, y de psicólogos, y creo que nos reíamos. Me recordó el fallido intento de Guión Ansiolítico 2008-2009 y me propuso comenzar uno nuevo para este año.
-Bien, entonces... empieza aquí. En las escuelas, con estos cacharros mentolados, con la luna amarilla con forma de rodaja de melón.
-Conmigo mirando mis pies... que no me gustan porque cuando veo sólo mis pies pienso que soy mi madre...
"Puajajajaj...."
Entonces vio una estrella fugaz. "Ey! una estrella fugaz! un deseo un deseo un deseo!! qué pido qué pido!!?"
Al final pensó en algo en concreto de entre todo lo que querría haber pedido, pero para cuando se decidió a qué pedir seguramente ese pedazo de roca espacial ya se hubiese desintegrado, así que ese deseo no se cumplirá. No se cumplirá de esta vez, no. Esperamos a otra estrella.
-Mira, ahí viene Eder.
La ceniza había tomado la forma de un perfecto cono.
Eder saltó la verja y se sentó a nuestro lado.
lunes, agosto 03, 2009
el encuentro y el golpe en mi feliz, amargo subconsciente
-Te amo- le dije.
-Te amo- respondió el eco.
-Te amo- respondió el eco.
miércoles, julio 29, 2009
Sensemayá
Sensemayá por Nicolás Guillén
(Canto para matar a una culebra)
¡Mayombe--bombe--mayombé!
¡Mayombe—bombe--mayombé!
¡Mayombe--bombe--mayombé!
La culebra tiene los ojos de vidrio;
la culebra viene y se enreda en un palo;
con sus ojos de vidrio, en un palo,
con sus ojos de vidrio.
La culebra camina sin patas;
la culebra se esconde en la yerba;
caminando se esconde en la yerba,
caminando sin patas.
¡Mayombe—bombe--mayombé!
¡Mayombe--bombe--mayombé!
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Tú le das con el hacha, y se muere:
¡dale ya!
¡No le des con el pie, que te muerde,
no le des con el pie, que se va!
Sensemayá, la culebra,
sensemayá.
Sensemayá, con sus ojos,
sensemayá.
Sensemayá, con su lengua,
sensemayá.
Sensemayá, con su boca,
sensemayá ...
¡La culebra muerta no puede comer;
la culebra muerta no puede silbar;
no puede caminar,
no puede correr!
¡La culebra muerta no puede mirar;
la culebra muerta no puede beber;
no puede respirar,
no puede morder!
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Sensemayá, la culebra…
¡Mayombe--bombe--mayombé!
Sensemayá, no se mueve…
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Sensemayá, la culebra…
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Sensemayá, se murió!
Inspirado en este poema, Silvestre Revueltas compuso "Sensemayá", una obra magnífica y tremendamente descriptiva, de gran complicación rítmica. En ella puede apreciarse incluso una adaptación musical del estribillo, "mayombe, bombe, mayombé" en la entrada de la cuerda (2:17).
Aquí la tenéis, dirigida por Dudamel e interpretada por la joven orquesta Simón Bolívar (esta vez casi doble, a lo Mahler).
no es genial?
Personalmente, me encanta la obra, claro. Peeero, el poema tiene algo...
Marz
(Canto para matar a una culebra)
¡Mayombe--bombe--mayombé!
¡Mayombe—bombe--mayombé!
¡Mayombe--bombe--mayombé!
La culebra tiene los ojos de vidrio;
la culebra viene y se enreda en un palo;
con sus ojos de vidrio, en un palo,
con sus ojos de vidrio.
La culebra camina sin patas;
la culebra se esconde en la yerba;
caminando se esconde en la yerba,
caminando sin patas.
¡Mayombe—bombe--mayombé!
¡Mayombe--bombe--mayombé!
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Tú le das con el hacha, y se muere:
¡dale ya!
¡No le des con el pie, que te muerde,
no le des con el pie, que se va!
Sensemayá, la culebra,
sensemayá.
Sensemayá, con sus ojos,
sensemayá.
Sensemayá, con su lengua,
sensemayá.
Sensemayá, con su boca,
sensemayá ...
¡La culebra muerta no puede comer;
la culebra muerta no puede silbar;
no puede caminar,
no puede correr!
¡La culebra muerta no puede mirar;
la culebra muerta no puede beber;
no puede respirar,
no puede morder!
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Sensemayá, la culebra…
¡Mayombe--bombe--mayombé!
Sensemayá, no se mueve…
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Sensemayá, la culebra…
¡Mayombe—bombe--mayombé!
Sensemayá, se murió!
Inspirado en este poema, Silvestre Revueltas compuso "Sensemayá", una obra magnífica y tremendamente descriptiva, de gran complicación rítmica. En ella puede apreciarse incluso una adaptación musical del estribillo, "mayombe, bombe, mayombé" en la entrada de la cuerda (2:17).
Aquí la tenéis, dirigida por Dudamel e interpretada por la joven orquesta Simón Bolívar (esta vez casi doble, a lo Mahler).
no es genial?
Personalmente, me encanta la obra, claro. Peeero, el poema tiene algo...
Marz
miércoles, julio 15, 2009
el piano
Si en algún momento de mi vida me habría gustado tener una cámara, o una grabadora, o una memoria prodigiosa, yo creo que fue esa noche.
La luz se colaba por la ventana y por encima de la puerta, y descansaba sobre un colchón en el suelo (la luz, o él, o los dos).
Hablaba (no puedo recordarlo todo!) con palabras que no fluían, ni salpicaban, sino que aparecían. Es cierto, su mente trabaja más rápido de lo normal, y a tiempo real con su voz. Nunca le queda nada por decir excepto lo que nunca quiere decir, aunque eso ya lo sabemos.
Pasó toda la noche con los ojos cerrados y aun así ni por un momento se durmió.
Yo sólo le escuchaba. En un momento se calló. "Habla" dije. Contestó sin mirar:
"No... hablar es falso.. como tocar un instrumento".
Nos callamos.
Entonces, como si fuese una película, empezó a entrar por la ventana la música del piano, procedente del gimnasio. Creo que yo estaba triste. Sin abrir los ojos, lo adivinó.
"Por qué estas triste?"
"No sé... yo, la música"
Entonces los abrió. "La música? Bueno.. a ti nadie te va a recordar por dar cuatro notas"
Ahora parece frustrante? En ese momento me sonó como de las cosas más bonitas que me habían dicho jamás.
Marz
La luz se colaba por la ventana y por encima de la puerta, y descansaba sobre un colchón en el suelo (la luz, o él, o los dos).
Hablaba (no puedo recordarlo todo!) con palabras que no fluían, ni salpicaban, sino que aparecían. Es cierto, su mente trabaja más rápido de lo normal, y a tiempo real con su voz. Nunca le queda nada por decir excepto lo que nunca quiere decir, aunque eso ya lo sabemos.
Pasó toda la noche con los ojos cerrados y aun así ni por un momento se durmió.
Yo sólo le escuchaba. En un momento se calló. "Habla" dije. Contestó sin mirar:
"No... hablar es falso.. como tocar un instrumento".
Nos callamos.
Entonces, como si fuese una película, empezó a entrar por la ventana la música del piano, procedente del gimnasio. Creo que yo estaba triste. Sin abrir los ojos, lo adivinó.
"Por qué estas triste?"
"No sé... yo, la música"
Entonces los abrió. "La música? Bueno.. a ti nadie te va a recordar por dar cuatro notas"
Ahora parece frustrante? En ese momento me sonó como de las cosas más bonitas que me habían dicho jamás.
Marz
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